La Europa Fortaleza, la Europa asesina, la del capital

Si a la Unión Europea le quedaba algo de democracia la semana pasada, a partir de la entrada en vigor de su acuerdo con Turquía se ha consolidado: no queda ya nada en esta UE que se pueda defender.

El acuerdo lo viola absolutamente todo: la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, la Declaración sobre los Derechos de Niños y Niñas, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,…, todo. A la Europa del capital no le importa ya ni maquillar el núcleo de sus políticas.

Esta semana hemos hecho un gesto de protesta desde el Ajuntament de Palma bajando a media asta la bandera de la Unión. Es un gesto, sí, pero que consideramos imprescindible. Una forma de llamar a la movilización popular para defender lo que debería ser nuestra ley primera: los Derechos Humanos y que la Unión y los gobiernos de sus Estados miembros llevan años pisoteando dentro y fuera de sus fronteras.

Desde el marco y las limitaciones de nuestras competencias, como administración local apostamos por estas líneas de trabajo:

1. Desde el mes de agosto de 2015 estamos en contacto con el Govern balear y diversas entidades para la coordinación de la acción, de modo que podamos cubrir todas las necesidades de las personas refugiadas que tengan que venir a Balears. El Estado español se había comprometido a recibir 17.000, una cifra ya inicialmente ridícula. Han llegado 18, sin el mil.

2. Estamos apoyando a nivel político e instrumental a las entidades que nos lo han pedido para hacer actividades de sensibilización o de recaudación de recursos económicos en relación al drama de las personas refugiadas. En abril, por ejemplo, vendrá Metges Sense Fronteres a desarrollar una semana de actividades que consideramos muy positiva.

3. Mantenemos abierto el registro de ciudadanía dispuesta a colaborar de alguna manera con cerca de 600 propuestas esperando a que las Administraciones del Estado y de la UE coordinen la situación. Una espera desesperante y lamentablemente larga.

4. En la línea de subvenciones que ponemos en marcha sobre Educación para el Desarrollo también hay apoyo económico a las entidades que trabajen en estos objetivos y que quieran poner en marcha actividades de sensibilización.

5. Pondremos en marcha campañas propias de lucha contra el racismo, la xenofobia y la islamofobia, fenómenos alimentados y derivados de la gestión inhumana que están haciendo los Estados y la UE. Junto a la medida del punto cuarto, estas son medidas que no consideramos baladíes. El crecimiento de partidos fascistas en Europa, tal y como hemos visto en las regionales alemanas con la presencia de Alternative für Deutschland son una amenaza muy alta para nuestras sociedades.

Las expulsiones colectivas promovidas por la Unión Europea son criminales, ilegales y protofascistas y no pueden ser en ningún caso toleradas por ninguna persona que se considere demócrata.

Si las personas refugiadas fueran bancos, ya las habrían rescatado. La solidaridad es la ternura de los pueblos, activémosla desde abajo.

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